El Canto de la Sibila, una tradición navideña medieval

Como cada año, la noche del 24 de diciembre, en las iglesias de Mallorca se representa el Canto de la Sibila. Una tradición navideña que solamente en Mallorca y en Alguer, en la isla de Cerdeña, se ha mantenido desde la Baja Edad Media hasta nuestros días. En el año 2010, el Canto de la Sibila fue declarado por la UNESCO Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Origen del Canto de la Sibila.

La sibila era un enigmático personaje en la mitología griega y romana. Sabias y misteriosas mujeres dotadas con el don de adivinar el porvenir. Esta figura femenina fue incorporada al cristianismo. San Agustín de Hipona tradujo del griego al latín los versos conocidos como «Iudicii Signum» en su obra La Ciudad de Dios. En ellos la Sibila Eritrea anuncia la llegada del Salvador y el Juicio Final. En el S.V, un fragmento del «Iudicii Signum» fue incorporado en el sermón del Obispo Quodvultdeus de Cartago, amigo de San Agustín, que se leía en los maitines del día de Navidad.

Primero fue leída, y con el paso del tiempo pasó a ser cantada y representada de manera teatral, algo muy usual en la Edad Media. Así se convierte en un drama litúrgico que a partir del S X, tuvo una gran difusión en el sur de Europa y con mucho arraigo en la Península Ibérica. Se conservan manuscritos como el del monasterio de San Marcial de Limoges, Francia del S.X. En España, destacan el manuscrito del Canto de la Sibila de la Mezquita Catedral de Córdoba del año 963 y un manuscrito de Ripoll (Cataluña) del S.XI entre otros.

El Canto de la Sibila en Mallorca

Este canto profético se convirtió en una tradición que se escenificaba la noche de Nochebuena sobre todo en la antigua Corona de Aragón. Tras la conquista de Mallorca del Rey Jaime I de la Corona de Aragón llegó también a Mallorca. La primera información de que se dispone del Canto de la Sibila en la Catedral de Mallorca es de mediados del S XIV. La versión mallorquina más antigua del canto (con pentagrama) es un manuscrito del S XV. Perteneciente al Monasterio de la Concepción de Palma, se conserva en la actualidad en el Archivo Capitular de la Catedral de Mallorca.

Tras el Concilio de Trento (1545-1563), la iglesia prohibió las manifestaciones teatrales en el interior de las iglesias. Así es como en Mallorca se aplica la prohibición en 1572. Pero 3 años mas tarde, el obispo de Mallorca Joan Vich y Manrique reestableció la tradición del Canto de la Sibila en la Catedral de Mallorca. Tradición que ha perdurado hasta nuestros días y que se celebra la noche de Nochebuena en casi todas las iglesias de Mallorca. La tradición navideña más antigua de Mallorca y que se esta recuperando en otras muchas poblaciones.

Si quieres saber quienes serán los sopranos, organistas y profesionales para estas Navidades 2022, aquí te dejamos el enlace del periódico Ultima Hora https://www.ultimahora.es/noticias/sociedad/2022/12/18/1848407/navidad-mallorca-voces-para-sibil-la.html

Interpretación escénica

El canto de la Sibila es interpretado por un niño (actualmente en muchas iglesias canta una niña o mujer). Sale desde el fondo de la iglesia, con una túnica blanca o de color y un sombrero del mismo color que la túnica. Le acompañan dos niños llevando dos cirios, hasta llegar al púlpito o al presbiterio. Al cantar sujeta con sus manos la espada (símbolo del temor a lo que se anuncia) que mantiene recta delante de la cara. Entre estrofa y estrofa a veces se introduce el órgano. Al terminar, levanta la espada y hace una cruz en el aire con ella (signo de victoria frente a lo que se anunciaba). https://www.youtube.com/watch?v=f3P2f2rjQMw Antiguamente, al terminar con la espada cortaba los hilos de donde colgaban las «neules».

Origen de las «Neules de papel»

Las «neules» es una decoración navideña de papel típica de Mallorca que verás en casas, comercios e iglesias.

Su origen viene de una masa de harina. También se les añadía algo de canela y azúcar y se colgaban a través de un hilo de las iglesias en la Misa del Gallo. Al terminar el Canto de la Sibila , la sibila cortaba el hilo con su espada y los niños las recogían. A causa del bullicio que se creaba, terminó por desaparecer.

También se usaban a modo de calendario para saber los días que faltaban para la llegada de la Cuaresma. Las «neules» grandes simbolizaban las semanas y las pequeñas los días. Así, conforme se iban quitando, se podía calcular los días que quedaban para la Cuaresma.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *